ladoblehélice

La continuación del periodismo, pero por otros medios.

La novela, ese invento de la imprenta (I)

¿Cambiará internet la manera en que escribimos? Esa pregunta, que está en el titular del reportaje de hoy de El País sobre el “nuevo paradigma del escritor“, se queda sin respuesta en el cuerpo desviado del texto. Ocurre a menudo: el titular anuncia una indagación sobre los cambios en la creación literaria y el reportaje acaba recopilando datos y opiniones sobre la manera en que la distribución digital de la escritura está cambiando.

Durante el año que trabajé en la sección de Culturas del diario Público, yo también planteé esa pregunta a una decena de novelistas, ensayistas y filósofos: de Fernández Mallo a Alberto Manguel, de Jacques Rancière a Henry Jenkins, todos respondieron con paciencia, y más o menos detalle, a mi interés, generalmente al margen del tema que nos había convocado. Mención especial merece Ricardo Piglia, y no sólo porque lo sufriera dos veces: en el Festival Eñe de Montevideo de 2010 y en Madrid, durante unas jornadas sobre Borges en junio de 2011. También porque fue el que más interés mostró en la cuestión, seguramente porque es el más benjaminiano de todos.  (Para mí sigue siendo mucho más iluminador leer algunos textos de Walter Benjamin para entender la implicaciones culturales de todo lo digital, a pesar de que fueron escritos hace ochenta años, que las últimas noticias de pasado mañana.)

Sin embargo, nunca incluí lo más interesante de esas respuestas al transcribir luego las conversaciones, aunque sí lo que se refería a la respuesta habitual: la distribución y el consumo, e incluso el maridaje de palabra e imágenes. A veces porque nunca cabía, siempre porque en ocasiones me podía un cierto pudor: me interesaba mucho y personalmente todo aquello, así que debí ir poniéndolo inconscientemente a salvo, algo así como los poemas que escribías en el instituto. Piglia señaló explícitamente el cambio de registro, con Manguel enfrente: “Me parece que nosotros estamos planteando un problema que en general no es el que aparece cuando se discute. No estamos hablando de cómo cambia la circulación y el consumo de los textos. El problema más serio es si eso va a cambiar el modo de crear, los modos de producir.” Pude meterlo en el último párrafo, pero es que Piglia había llegado a hablar del “estilo indirecto libre” y su relación con la imprenta: lo cual me pareció un hallazgo, pero impublicable.

Los blogs son una forma generalizada de decir Yo después de ese último párrafo. Y entiéndaseme: la generalización no afecta sólo a la herramienta: Yo lo dice cualquiera.

Así que, dado que la pregunta me sigue interesando y las respuestas que leo me siguen sin interesar, voy a volver aquí sobre los caminos abandonados entonces. Todo lo cual, dicho sea paso, viene a cuento porque me servirá también de prólogo a una nueva aventura.

About these ads

Archivado en: Leer, escribir, , , , ,

One Response

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Escribe tu dirección de correo electrónico para recibir las nuevas entradas por mail.

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 410 seguidores

A %d blogueros les gusta esto: