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La continuación del periodismo, pero por otros medios.

La novela, ese invento de la imprenta (II)

El corte de la cita de Piglia del otro día tenía truco: dejaba fuera la última frase: “Me parece que nosotros estamos planteando un problema que en general no es el que aparece cuando se discute. No estamos hablando de cómo cambia la circulación y el consumo de los textos. El problema más serio es si eso va a cambiar el modo de crear. Ese es el problema, pero sobre eso no tenemos respuesta.”

Así es: no tenemos respuesta.

Se plantea entonces el problema de cómo responder a la pregunta que nos estamos haciendo: ¿cómo transformará internet el arte de escribir, si arte fuera? El problema del método.

Apenas nos sirve la actualidad, por lo que dice Piglia: a estas horas, no tenemos respuesta (¡y es la hora del cierre!). Los cambios se producen tan a largo plazo, de forma tan lenta y cuesta tanto percibirlos, que casi parecen una forma de mineralización.

De ahí que convenga escarbar y volverse sobre la invención de la imprenta y sus consecuencias sobre la literatura. Porque manejamos el criterio de Benjamin: que ciertos cambios técnicos producen cambios en la escritura; y en concreto en la narración escrita. Y porque no hay mejor ejemplo para poner ese criterio a prueba.

(Añadir que lo que dice Benjamin para la narración (El narrador, La obra de arte en la época…., Calle de dirección única, y algún sitio más) es una postura generalizable: todas las herramientas informan las cosas que con ellas creamos, con mayor o menor libertad. La preeminencia de las formas redondas (¿es así?) en la alfarería es una consecuencia directa (¿inevitable?) de la invención del torno (ejemplo de Ferlosio, creo)).

Habrá que explicar a partir de aquí en qué sentido decimos que la novela es un invento de la imprenta: en uno preciso (por repetir un ejemplo) pero también ambiguo (porque en parte deja flotando la idea): en el mismo sentido que (¿Mairena?) dijo que las masas son un invento de la metralleta.

Por último, habrá que manosear dos ideas que cuesta mucho arrancar de ciertas manos. Lo que hoy llamamos literatura no ha existido siempre (aunque pueda ser más o menos discutible; así lo defiende Miguel Morey a partir de Foucault en La invención de la literatura, creo; y así lo ve también Rancière en Politique de la littérature: la literatura como régimen históricamente determinado del arte de escribir). Es decir, que no había literatura, lo que más o menos llamamos literatura todavía hoy, antes de la imprenta.

Lo importante es, insisto, la relación de la imprenta con la literatura: para ello, hay dos o tres textos bellísimos de Carlo Ginzburg: sobre el molinero cósmico, pero también sobre narración, conocimiento e historia…

En fin, eso se planteará más o menos con una intención polémica (pero sincera y con voluntad de acuerdo). Pero sobre todo lo que se defenderá es que no siempre ha habido novelas. Que las Novelas griegas a las que se refiere Manguel en la entrevista, no eran novelas en el mismo sentido (histórico, pero también literario) que lo es Madame Bovary (o El Quijote, claro) y lo son todas las que después le han seguido.

Esto se lo pregunté personalmente a Jaume Aguilar (amigo) y estudioso del mundo griego, que me contestó con la precaución de los eruditos:

Vaya por delante que la novela aparece de manera tardía en Grecia (siglos II-I a.C.), una época en la que no me siento muy cómodo para decir nada con pies y cabeza, pues ya sabe que las cuatro cosas que sé sobre Grecia son de época arcaica.

En fin, no me resisto tampoco a citar otro párrafo de su respuesta, porque es un poco lo que yo quería decir también al principio de todo esto, pero resulta que ya él lo había resumido entonces:

Así pues, en cierto sentido, no se puede hablar de novela sólo a partir de la imprenta (recuerda que la intención de Guttenberg era utilizar su invento para imprimir biblias y clásicos grecolatinos; nunca se le había pasado por la cabeza algo como “Amazon”). La principal diferencia entre la novela antigua y la moderna, no obstante, sí que en parte es la aparición de la imprenta porque con ella nace la literatura. Las formas “novelescas” antiguas todavía están empapadas de mecanismos a caballo entre la oralidad y la escritura (“auralidad” como dicen algunos), todavía debemos imaginarnos su recepción un poco como lo que hacían nuestros abuelos cuando se reunían en torno de un transistor para escuchar el “serial” o lo que fuera: una persona leyendo y varias escuchando, compartiendo una serie de códigos, una serie de historias. A partir de la imprenta, ya no hay marcha atrás y la lectura individual y la escritura desprovista de oralidad triunfan, como bien sabe. Cuando se empieza a escribir “para la imprenta”, nace lo que hoy llamamos literatura. Nace el texto, nace un modo de aprender, debatir, estudiar, debatir, discutir.

Todo es interesante en este párrafo, y en varios sentidos: la referencia a la intención de Guttenberg y cómo el invento se le fue de las manos; el nacimiento de la literatura; “la escritura desprovista de oralidad”; en fin, el texto.

Aún así, “a caballo” iban tirados los coches (de caballos) de los antiguos, pero los coches modernos de los que hablamos hoy son, en demasiados sentidos, otra cosa… (Se podría, igualmente, escribir sobre lo que de sustancial siga manteniéndose, pero aquí nos interesan las diferencias…) Así que se insistirá por ello en que la novela, dicho sea con todas las precauciones que convengan, para empezar las que señala José Luis Pardo en uno de sus ensayos de Nunca fue tan hermosa la basura (lo veremos), es sobre todo un invento de la imprenta.

Hay una última cosa que me interesa de aquella respuesta de Jaume, y que enlazará con lo que dice Rancière… y lo que a su modo ocupa el horizonte del ensayo de Pardo: la manera como la literatura (entre otras formas de narrar) informa la comunidad que la recibe y entre la que circula.

 “Los antiguos no prestaron mucha atención a la novela y dejaron perder los manuscritos (consideraban que era una lectura propia de mujeres y esclavos)”. [cursiva mía]

¿Qué escritura y qué comunidad nos estará inventando internet sin que lo sepamos?

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