ladoblehélice

La continuación del periodismo, pero por otros medios.

Un narrador cualquiera

La última tarde que pasé en Barcelona, el viernes pasado, bajé a eso de las seis a la calle. Me había tomado el día libre para preparar un arroz con rape y langostinos en casa de Martín, y para ir a ver a unos amigos, pero ella estaba en cama, así que acabé saliendo a dar una vuelta. En Via Laietana, dudé entre la Barceloneta o el Eixample, subí. Lo peor de salir con una cierta melancolía, a despedirte, porque sientes que ahora sí cuando vuelvas será para otra cosa, serás otro y otros los que te reciban, lo peor, es que encima llueve. Gracias a dios, había agarrado por error el fino y delicado jersey negro de Rosaria, así que cuando quise ponérmelo, creyendo que me iba a morir de cursi, y descubrí que no era el mío, me cubrí de ridículo. Me compré una chaqueta. Luego terminé en La Central. Tampoco sé para qué. Ese día, creo, había alcanzado el punto de cocción: ni un párrafo, ni un libro más. No había nada que me interesara. Sólo quería volver pronto a casa para escribir. Acabé subiendo al primer piso. Y sobre un atril, una nueva edición (recuerdo que la portada es plateada y las letras rosa fucsia). La introducción era larga y la edición parecía argentina. No sé por qué empecé a leerlo, si porque el principio me resultó familiar (creo que hay un párrafo volcado directamente desde “Experiencia y Pobreza”, si es que es ésa la traducción). El caso es que leí los tres o cuatro primeros epígrafes y lo dejé. Muchas de las ideas que intento llevar a la práctica deben de estar inspiradas en esa lectura, que no por casualidad, sino por orgullo, había olvidado. Por esnob. Esta semana lo he vuelto a leer y sigo sintiendo que me obliga. Creo que voy a cambiar el principio. Así que conste en acta bibliográfica. Lo he leído, a pesar de las faltas y algunas incoherencias, aquí: El Narrador, Walter Benjamin.

Anuncios

Archivado en: El taller

One Response

  1. elena urzúe dice:

    Un texto que obliga, sí señor. Como el de la lengua inglesa de Orwell. Cuánto espacio ahorran en las estanterías!

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Escribe tu dirección de correo electrónico para recibir las nuevas entradas por mail.

A %d blogueros les gusta esto: