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La continuación del periodismo, pero por otros medios.

Memoria histórica y justicia poética (II)

Los falsos culpables y el libro Juicio a la memoria de Elizabeth Loftus, seguramente la primera experta mundial en psicología del testimonio. El capítulo 9 está dedicado a John Demjanjuk, condenado como “Iván el Terrible”, guardián nazi del campo de exterminio de Treblinka, Polonia, durante la II Guerra Mundial; condenado a muerte por un tribunal israelí en 1987. El libro recoge una serie de casos en los que Loftus intervino como forense, siempre a petición de la defensa, para desmontar la infalibilidad de las identificaciones (en fotografías y en ruedas) de víctimas y testigos de horrendos crímenes. Esto es, para advertir de que las víctimas y testigos podían haberse equivocado.

Demjanjuk está siendo juzgado de nuevo en Alemania, acusado esta vez de ser guardián, pero en otro campo polaco, Sobbibor. La razón es que la condena anterior fue finalmente revocada, porque aparecieron documentos, tras la desclasificación de los archivos que siguió a la caída de la URSS (Demjanjuk es ucraniano, en origen), que mostraban que no era el tal Iván el Terrible. Lo contrario habían afirmado ante el tribunal cinco supervivientes del campo. Es curioso, sin embargo, leer el capítulo (escrito hace 20 años, cuando todavía no se sabía del error, pero había muchos indicios que lo sugerían), y comprobar no sólo que las razones por las que Loftus (que es judía) se planteó su participación como forense en ese caso se parecen mucho a las que impiden a las víctimas y sus familiares, de los delitos sexuales, por ejemplo, admitir que se hayan podido equivocar, sino que el acusado sirve para lo mismo: para expiar la culpa colectiva.

Esto es lo que dejo grabado su tío Joe (“mi tío ha sido un padre para mí”), de 86 años, en su contestador automático cuando la psicóloga Loftus le pidió consejo sobre si debía aceptar el caso de Demjanjuk (supuesto Iván el Terrible) o no:

Querida, ten presente que no se va a juzgar a una sola persona, sino a todo un mundo, en el que sucedieron esas atrocidades. Se me complican los sentimientos porque todavía me remuerde la conciencia por lo que poco que hice en tiempos del holocausto, como tantos otros millones de judíos…

Elisabeth Loftus no aceptó el caso.

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Archivado en: Justicia poética, Reporting in progress, , , , , ,

2 Responses

  1. E.G.Cañamero dice:

    “A tortas con la Ley de Memoria Histórica” .Puedes leer el artículo al completo en :
    http://elrinconliberal.wordpress.com/2010/04/09/a-tortas-con-la-ley-de-la-memoria-historica/

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  2. estupefacto dice:

    Sobre parecidos.

    “…basta recordar el drama de Neda Soltani. Su nombre se parecía al de Neda Agha-Soltan, la joven que murió en una manifestación (en la que al parecer no participaba) en Teherán y cuya foto dio innumerables veces la vuelta a la web y al mundo. Además de tener un nombre similar al de la muerta se parecía físicamente. Los manifestantes sacaron su foto de la web y desfilaron con ella por las calles de Teherán. La confusión fue tan grotesca que la pobre tuvo que abandonar el país e intentar crearse una nueva vida en Alemania.”

    (“Cuidadito con Facebook y otros”
    FRANCIS PISANI, CIBERPAIS 13/05/2010
    http://www.elpais.com/articulo/portada/Cuidadito/Facebook/otros/elpepisupcib/20100513elpcibpor_8/Tes)

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