ladoblehélice

La continuación del periodismo, pero por otros medios.

Un ciudadano contra la impunidad

La petición de Manuel Borraz para que la Fiscalía de Cataluña analice los restos de la violación de Blanes está hoy en los periódicos. Mónica Ceberio Belaza lo recoge así en El País, y yo mismo, así en Público.

ElPais.com recoge además un breve análisis de Borraz donde explica con una claridad meridiana cómo la fiscalía podría intentar resolver esa violación impune desde casi veinte años. Este es su artículo:

Quizá aún se esté a tiempo

Aunque lo que concierne a la petición enviada a la Fiscalía Superior de Cataluña sobre el caso de Blanes de 1991 pueda parecer farragoso, en el fondo todo es bien simple. Hay unos delitos que no han prescrito, hay un sospechoso y hay medios para comprobar quien fue uno de los dos autores.

En principio, una violación cometida hace casi 20 años ya no es perseguible. Pero el plazo de prescripción puede alargarse hasta los 20 años bajo ciertas circunstancias que contempla la “letra pequeña” de la ley. En este caso: el hecho de que fueran dos los agresores y que estuvieran armados.

Dos asaltantes que hablan en “árabe” entre ellos, sin que uno de los dos hable español. Que abordan a las víctimas -una joven pareja- en despoblado, acusándolas de haber roto algo en las inmediaciones. Que agreden, maniatan y roban, armados con pistola y objetos contundentes. Que violan a la chica por turnos… Todo esto ocurre en Blanes en 1991.

Pero también en Olesa de Montserrat, veinte días antes. Uno de los agresores de Olesa pudo ser identificado y condenado: Antonio García Carbonell. A los desconocidos atacantes de Blanes se les oye decir “no matar” y repetir “Jeber, Jeber”. En episodios similares que tendrán lugar en 1995, García Carbonell y su acompañante no identificado usarán expresiones como “harva” y “jara no matar”.

Unos delitos no prescritos, un sospechoso y una prueba material que podría servir para acabar con la impunidad: los restos biológicos conservados en el Instituto Nacional de Toxicología. En su momento, la causa de Blanes fue archivada a falta de sospechosos. El ADN de la muestra no fue analizado, ni siquiera tras las condenas de Antonio García. Quizás aún se esté a tiempo.

Manuel Borraz es ingeniero y mantiene una web sobre el caso.

Anuncios

Archivado en: Justicia poética, Principios (y derivas) de la justicia poética

4 Responses

  1. Jose Barrero dice:

    Nunca es demasiado tarde para tener una infancia feliz. A ver si arreglan un poquito el estropicio.

    Me gusta

  2. ferran ruiz lopez dice:

    he compartido patio en Quatre Camins y no puedo decir nada malo de el, pues en prision se comporta con aparente normalidad, pero es una persona que acumula mucha ira dentro de si

    Me gusta

  3. Para Braulio soy Fernando, te envío el tel, ningun problema

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Escribe tu dirección de correo electrónico para recibir las nuevas entradas por mail.

A %d blogueros les gusta esto: