ladoblehélice

La continuación del periodismo, pero por otros medios.

Isabel Coixet: “En España, cuando alguien curra, concierta las iras de su sector”

La cineasta, que insistió durante meses al juez Baltasar Garzón para que aceptara grabar un documental, ayer, en Barcelona. arnau bach

Isabel Coixet ha producido y dirigido –“pagado de mi bolsillo”–, dice el documental en el que el juez Garzón da “su versión de los hechos” frente a los tres procesos judiciales en los que está inmerso: por autorizar escuchas telefónicas entre algunos de los supuestos cabecillas de la trama Gürtel y sus abogados, por investigar los crímenes del franquismo y por no abstenerse en una querella contra el presidente del Banco Santander, Emilio Botín, al que supuestamente meses antes habría pedido financiación para un seminario que el impartía, organizado por la Universidad de Nueva York. Escuchando al juez Garzón se estrena [mañana] en un cine de Barcelona y otro de Madrid, y luego podrá verse en la web Filmin y en las televisiones de medio mundo. “Pero ninguna española”, dice Coixet. “Curiosamente”, subraya. La directora catalana duda incluso de que las cartas que Garzón envío a Botín, y que el Banco Santander entregó al Supremo, sean reales.

Garzón se resistió durante meses a grabar este documental. ¿Por qué cree que finalmente aceptó?

Debo decir que no sé exactamente qué ocurrió. Pero supongo también que la situación quizá había llegado a un punto que ni él mismo esperaba. Pero no me comentó nada. También debo decir que las preguntas no fueron pactadas. Y cuando le enseñamos el documental montado, no cambió absolutamente nada.

Manuel Rivas no parece querer hacer una entrevista crítica. Después de verlo, ¿no cree que podría haber hecho las preguntas que quizá se haga el espectador?

Yo pienso que el espectador lo que quiere saber es qué piensa Garzón. Esa persona a la que ven entrando y saliendo del juzgado, cómo vive esto. Y esta es la intención de este documental. Hay otros documentales sobre él (hace poco TV3 ha pasado uno muy crítico con él). Yo creo que en un país donde se va a juzgar antes al juez que ha investigado un caso que a quienes han metido la mano en la caja, mi documental tiene mucho sentido. La intención del documental no es hacer un retrato de Garzón, sino escuchar qué tiene que decir. ¿Que ha cometido errores? Seguro. ¿Que si pienso que es inocente? Sí, lo pienso.

Garzón sostiene que todo se desencadenó a raíz de la Gürtel’. ¿Usted cree que el tema de la memoria histórica ha podido influir también?

Yo creo que la Gürtel y la memoria histórica, de alguna manera oscura, tienen que ver. Los mismos que defienden que no hay que abrir las tumbas y que todo está prescrito son los que ostentan el poder en muchos sitios de España. Una de las personas que ha sido más furibunda contra él ha sido Manuel Fraga: “Que se vaya Garzón, que se vaya muy lejos”. Para mí, de todas maneras, el caso Garzón es significativo porque y esto es algo que he venido observando desde hace años en la sociedad española, cuando hay alguien que realmente se curra su trabajo y se esmera en lo que hace, tiene todos los números para concertar las iras de todo su sector.

¿Por qué eligió hacer un documental en blanco y negro?

Porque no quería que nada distrajera de lo que es lo fundamental, que son sus palabras. Nos dejaron un apartamento que era muy colorido y tal, y distraía. Yo creo que el blanco y negro concentra las cosas. Lo que pasa es que es un blanco y negro con muchos tonos de gris. Pero esos tonos de gris los tiene que sentir también el espectador.

¿Tiene pensado continuar, grabar los juicios, por ejemplo?

Lo he pensado, pero quizá ahora toda esa gente que dice que había que mostrar la otra cara, pues que lo haga, es el momento. Todos tenemos otra cara. Nadie está exento de errores. Pero yo creo que en la balanza de los aciertos y los errores de Garzón para mí pesan mucho más los aciertos. Sólo por la detención de ese dictador chileno [Augusto Pinochet], sólo por eso, yo creo que en la balanza pesan mucho más los aciertos.

Respecto de las cartas que Garzón dirigió a Emilio Botín, ¿cree que tampoco son suficientes para abrir un proceso [por no abstenerse luego ante una querella contra el presidente del Banco Santander?

No, no lo son. Pero sobre todo: ¿son esas cartas reales? Porque tú sabes que en determinadas webs se han publicado cartas falsas en las que él agradecía los fondos destinados y tal, que no son reales. Estamos en un momento en que pagas 80 euros a un hacker y te consigue lo que quieras

Anuncios

Archivado en: Público

One Response

  1. Matías Escudero Arce dice:

    Me parece grave que la directora del documental no sepa si hay cartas de Garzón a Botín (sabe que hay algunas falsas pero no si hay otras verdaderas: ¿no lo ha preguntado? ¿No ha querido verlas o ha querido no verlas?). Una documentalista que no cree en el valor de los documentos: puesto que cualquier hacker puede hacerte uno por 80 euros, ninguno vale. Tras este desbroce, ya no quedan hechos: sólo opiniones.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Escribe tu dirección de correo electrónico para recibir las nuevas entradas por mail.

A %d blogueros les gusta esto: