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Tommouhi y Mounib: Veinte años después

1.-Hoy hace veinte años que Ahmed Tommouhi fue detenido en una pensión de Terrassa porque era bajito, regordete y tenía entradas. Abderrazak Mounib, que tenía bigote, fue detenido en una plaza de Barcelona dos días después: el 13 de noviembre de 1991. Aunque no se conocían ni tenían antecedentes, fueron condenados como una pareja de violadores en serie.

2.-El Tribunal Supremo reconoció, seis años después, que habían sido condenados siendo inocentes: la víctima de Olesa que los señaló, según demostró el ADN, se había equivocado. El reconocimiento por parte de las víctimas había sido la única prueba de cargo en todos los casos. También en la violación que ha reabierto un juzgado de Blanes, Gerona, esta primavera pasada.

3. Tommouhi sigue hoy condenado por otra violación,  la de Cornellà, a pesar de que el semen hallado en la zona vaginal de la braga de la chica era de otro hombre. La ponente de esa sentencia, Margarita Robles, ex Secretaria de Estado de Interior y ex Magistrada del Tribunal Supremo, no entendió el informe de los peritos. Esto, que se señaló por primera vez en Justicia poética, nunca se ha alegado ante ningún tribunal. Robles es hoy vocal del Consejo General del Poder Judicial.

4. El 26 de abril de 2000, tres años después de la absolución del Supremo, Mounib amaneció muerto, de un infarto, en su celda de Can Brians. De esa misma cárcel, Tommouhi tardó otros seis en salir en libertad condicional. Tres años después, en abril de 2009, cumplió íntegra su condena. Mounib está entrerrado en su ciudad natal, Fez.

5. En noviembre de 1991 se habían cometido, con el mismo coche que la de Cornellà, varias violaciones más en Tarragona y Gerona. Por las de Tarragona fueron condenados Tommouhi y Mounib. Una de las de Gerona, cometida en Blanes, y aunque la víctima y su novio señalaron también a Mounib (su acompañante, declararon, llevaba la cara tapada), sigue impune. La noche que se cometió, Mounib y Tommouhi dormían ya entre rejas.

6. Esa violación de Blanes sigue impune (aunque ahora vuelva a ser un caso abierto) porque el ex fiscal jefe de Cataluña, José María Mena, nunca pidió que se analizaran las muestras de semen tomadas en el hospital, la noche de autos. El informe que las identificaba estaba en el mismo sumario que la causa revisada de Olesa, unos folios más adelante. Mena está jubilado. El marido de la víctima, a quien me dirigí hace unas semanas, no ha respondido a mi escrito.

7. Esta primavera pasada, la causa fue reabierta por un juzgado de Blanes. Las muestras de semen conservadas en el Instituto Nacional de Toxicología de Madrid, tal y como señala Justicia poética, podrían identificar al menos a uno de los violadores de Blanes: el sospechoso, Antonio García Carbonell, y su cómplice no identificado, ya fueron confundidos con Tommouhi y Mounib en el caso revisado de Olesa. Un ciudadano, Manuel Borraz, gracias al cual se ha reabierto el caso, solicitó que se analizaran esas muestras. A día de hoy, no hay (ni tengo) noticias de los análisis ni de la situación procesal de la causa.

8. La misma noche que la de Blanes se cometió otra violación, dos horas antes, a las afueras de Girona. La noche de autos, la Guardia Civil relacionó ambos asaltos, y así consta en el expediente judicial de Blanes que la fiscal y la juez de Blanes tenían sobre la mesa el día que estuve en su juzgado preguntando si de verdad habían reabierto el caso de Blanes. Les pregunté, tanto a la fiscal como a la juez, si la violación de Girona no podría también reabrirse. La fiscal me pidió que lo denunciara yo mismo en el juzgado de Girona. ¿En los juzgados de lo penal o en la Audiencia?, le pregunté. “Vaya a los dos, están muy cerca, y así hace usted un poco de turismo”, dijo. La juez aseguró que su juzgado haría lo que correspondiese hacer.

9.- Tras la aparición de “Ahmed Tommouhi, el punto ciego de la justicia española“, un artículo que publiqué hoy hace justamente un año en Público, la Defensora del Pueblo, María Luisa Cava de Llano, me llamó al periódico, preocupándose sobre el caso. No recordaba que durante años ella misma había contestado, como adjunta al entonces Defensor Enrique Múgica, a las preguntas que sobre el caso había planteado a su oficina el ciudadano Manuel Borraz. Quedamos en que me volvería a llamar a la semana siguiente. No lo hizo, y desde entonces no hemos vuelto a hablar.

10. La segunda violación se cometió en Girona, sobre las diez de la noche del 25 de noviembre de 1991. El caso, que instruyó el juzgado nº 4 de la ciudad, está archivado desde entonces. La actual titular de ese juzgado, Loreto Campuzano, después de revisar el sumario, me confirmó que se trataba del mismo supuesto que el de Blanes (una violación doble por agresores armados)  y que podría, por tanto, reabrirse, porque tampoco habría prescrito. Para ello, me animó, podía presentar yo mismo un escrito solicitándolo y señalando qué indicios relacionaban el caso de Blanes y el de Girona. Ese mismo día, puse los hechos en conocimiento de la Fiscalía provincial de Girona, a través de la secretaria del fiscal jefe. “El fiscal ya le digo que no podrá recibirle”.

11. A día de hoy, ni la fiscal ni la juez de Blanes, ni la fiscalía provincial han hecho nada para que se reabra ese segundo caso. Yo, y el juzgado de Instrucción número 4 de Girona, tampoco. Pero hay una diferencia: tanto el juzgado de Girona (según he confirmado esta misma mañana) como yo mismo nos hicimos la misma pregunta: ¿se conservarán muestras también de esta violación? Y resultó, hasta donde yo sé, que no. Lo cual, dicho sea de paso, no tiene nada que ver con una verdadera investigación: para eso habría hecho falta comparar los atestados y declaraciones de las violaciones de Blanes y Girona. Porque aunque no haya muestras de esta segunda, sí podría, por ejemplo, aparecer reseñada la matrícula del coche de los autores, quizá algún rasgo significativo de su descripción, que podrían relacionar los hechos con la violación de Blanes (y con el coche con el que se cometió esta segunda, porque sobre ese vehículo hay abundante bibliografía policial y judicial). Pero en fin: eso sería hilar demasiado fino a estas alturas. Así que, ahora sí, [esta violación de Girona, a diferencia de la de Blanes] prescribirá el próximo 25 de noviembre.

12.- Hoy, Ahmed Tommouhi vive, sin permiso de trabajo ni residencia, con su hijo Khalid en un pueblo de Barcelona. En estos veinte años, Tommouhi no ha vuelto a ver a su mujer ni a su hija mayor, que viven en Nador, a cinco kilómetros de la frontera española de Melilla. Guadalupe Espinel, una estudiante argentina de la Escuela de Cine de Barcelona que ha realizado un documental sobre el caso, La justicia de las serpientes,  fue a verlas a Nador.  “Yo nunca hablé con mi marido desde que entró en prisión. Nunca escuché su voz ni él la mía. Confié en él, no le era posible llamarme y yo tampoco le podía llamar. Estaba el mar entre él yo: yo no podía ir hacia él ni él tampoco podía venir hacia mí”, dice la voz en off y subtitulada de su mujer, sobre un plano de las aguas embarradas turbias del mediterráneo. Su hija mayor añade: “Hace veintiún años que no le veo. Si me lo encontrara, no lo reconocería”.

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Archivado en: Justicia poética, Principios (y derivas) de la justicia poética

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  1. […] caso prescribirá el próximo 25 de noviembre. Una de las mayores vergüenzas del sistema judicial español. Compartir […]

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